En el sexo, como cualquier otra cosa en esta vida, todo va de gustos. La única y principal diferencia es que en el acto sexual participan dos -o más- individuos y, a veces, coordinarse es complicado.
Ponerse de acuerdo con posturas y actitudes es misión imposible sobre todo en los primeros encuentros y hasta las palabras pueden ser un territorio pantanoso.
Durante mis años de vida sexual me he encontrado con frases, discursos, parlamentos, insultos, palabras sin sentido… De todo. Y eso que yo soy más de gemidos y frases cortas. Pues el repertorio es amplio y va desde las proposiciones más insólitas a los tequieros en el peor momento.
Sin embargo hay una anécdota que acabó batiendo todas las posibilidades que soy capaz de imaginar. Lo supe una tarde cuando me reencontré con una buena amiga tras varios meses. Después de ponernos al día en cuanto a temas cotidianos nos metimos en faena cuando ella me confesó su fugaz affaire con un amigo común.
- Pero, ¿cómo? ¿Solo os acostasteis una vez?- La pregunté casi a gritos.
- Sí, es que hubo un tema un poco… Incómodo.
- Pero si el sexo es bueno, ¿qué puede ser tan incómodo?- Solté sin pensar- ¿Calcetines? ¿Demasiado pelo? Oh no, no me digas que es precoz…
- Sí, precoz. Pero no eyaculador. Es hablador precoz.
- ¿Cómo? ¿Hablador precoz?
Os pongo en situación: dos conocidos con un tonteo perpetuo que por fin encuentran el punto de inflexión sexual, ese momento en el que los astros se alinean para que el sexo haga su función. La pregunta es, ¿qué frase puede hacer que se cierren las piernas y la mente de una persona?
- Bueno… Él me susurraba ”córrete, pequeña” una y otra vez- Confesó ella bajando paulatinamente el tono de voz
- Oh, no…
- Mientras me azotaba.
- ¡Oh, no!
- Durante los preliminares.

Hay gente para todo !! Je je. Muy gracioso. Un saludo, muac
Gracias por comentar!
La verdad es que sí que hay gente para todo, pero si no la hubiera el sexo no sería taaaaaaaaaaaaaaan divertido